88 - El contexto importa, marca y determina
ambiente tóxico, vida tóxica
10/15/20263 min read
Lo que vas a leer a continuación nace de mi autorreflexión a partir de los casos que he atendido últimamente en consulta.
No es nuevo para nadie el hecho de que el ambiente importa. Nos forma, nos impacta de una forma u otra. Pero lo que me llama la atención es ver que, llega un momento en que normalizamos un contexto específico hasta convencernos de que así es la vida. Por ejemplo, el ambiente de abuso y maltrato se vuelve la norma y no la excepción. ¡Peligrosísimo!
Por otro lado, cuando nos entra un poquito de curiosidad por saber qué hay “del otro lado” de este ambiente, nos invade la culpa por querer algo distinto para nosotros y dejar nuestra “tribu”.
Y obvio, como hay culpa por salir del rebaño y nadie quiere sentirse la oveja negra de la familia, se perpetúan las dinámicas tóxicas de siempre. Por eso digo, el contexto importa, marca y puede llegar a determinar muchas de nuestras maneras de ser y de actuar.
Algo que quiero destacar sobre este tema es lo siguiente: el cuerpo y la mente se adaptan al contexto. Por eso vemos que una persona que durante mucho tiempo tuvo que estar pendiente del estado emocional de otros, evitar conflictos, anticiparse a problemas o ganarse la aprobación puede desarrollar una especie de hipervigilancia interpersonal. Está siempre pendiente de todos y de todo, al punto de abandonarse a sí misma y desconectarse de sus propias necesidades.
Es que cuando uno está metido en un lugar maloliente y se expone a eso por mucho tiempo, llega un momento en que ya no molesta. Pero que ya no moleste no significa que no haga daño. Me lo imagino en el caso de los trabajadores del camión de la basura. Con el tiempo, ya se acostumbran al mal olor.
Pero todo lo tóxico, no sano o disfuncional, puede tener consecuencias negativas. Por ejemplo:
Complacer pudo ayudarte a conservar vínculos en tu infancia, pero por eso hoy, como adulto, te cuesta poner límites.
Anticiparte a las necesidades de otros pudo darte una sensación de control y, probablemente, esa forma de funcionar puede estar relacionada con que hoy sobrepienses constantemente.
Buscar aprobación pudo reducir conflictos con tus padres y, por eso, hoy tu autoestima puede depender demasiado de la respuesta ajena.
Aguantar mucho pudo ser una forma de sobrevivir emocionalmente y, por eso, hoy confundes aguantar con bienestar.
Las estrategias que aprendimos y utilizamos en nuestra infancia y adolescencia para asegurar que nos quisieran y no nos abandonaran, las normalizamos. Y hoy, en la adultez, nos juegan en contra.
Los vínculos son muy importantes porque los seres humanos necesitamos conexión y afecto. Por lo tanto, especialmente durante nuestra infancia, vamos a hacer muchas cosas para mantener los vínculos con nuestros cuidadores y figuras de apego.
La gente con la que crecimos y nos rodeamos nos enseñó a confiar (o no), a poner límites (o no), a cómo tener relaciones de pareja, a estar solos o a ser dependientes emocionalmente de alguien, etc.
Como ya pudiste notar, el contexto es más influyente de lo que imaginamos. Por eso, si hoy me estás leyendo y te estás dando cuenta de que creciste en un ambiente que, en vez de proporcionarte paz, tranquilidad, seguridad y afecto, lo que te ha dado es ansiedad, estar en modo alerta constante e inestabilidad, te tengo buenas noticias: cambiar de ambiente puede cambiar muchas cosas en tu vida y, por ende, favorecer nuevos resultados.
Ir a una iglesia o a una comunidad de fe puede ser un espacio de sanidad.
Tener mejores amigos, sanа.
Buscar acompañamiento profesional, sana.
Hay diferentes tipos de vínculos y, si eliges relaciones más saludables, puedes favorecer resultados positivos.
Busca nuevos vínculos y aprende nuevas formas de relacionarte contigo mismo y con los demás.
Liliana Henríquez
PD: Precisamente porque el contexto importa, por favor, no uses la Inteligencia Artificial como terapeuta. La IA no conoce toda tu historia ni tu contexto, y una respuesta que parece adecuada en general puede no serlo para ti e incluso aumentar tu ansiedad. La terapia necesita contexto y un vínculo humano.
