Nadie llegó a la vida con la tarea hecha

Todos somos obras en construcción

1/15/20262 min read

woman in blue denim jacket holding white paper
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¿Te acuerdas de ese compañero o compañera de clase que siempre hacía la tarea en el salón en lugar de hacerla en su casa? Bueno… o quizá ese estudiante eras tú.
En fin, así es la vida.

La vida es una escuela donde a algunos les va muy bien en la materia de profesión, pero están enredados en pareja. Otros son excelentes en cuidar a los demás, pero se descuidan a sí mismos. Hay quienes manejan bien el dinero, pero no saben descansar.
Y no, eso no significa que estén fallando. Significa que son humanos.

Nadie la tiene fácil en todas las áreas de la vida al mismo tiempo.
Todos estamos haciendo la tarea en el salón.

Una vez escuché por ahí que la vida no es justa, pero siempre es pedagógica… y sí, creo que es muy cierto. Aprendemos lecciones todo el tiempo. El reto está en de verdad aprenderlas y ponerlas en práctica, para que el profesor (Dios o el Universo) no nos ponga a repetir el curso.

Si estás familiarizado con la rueda de la vida, sabrás que es un instrumento muy útil. Yo, personalmente, la uso mucho en terapia cuando quiero mostrarle a mis pacientes que la vida no es solo un área, sino varias, y que todas están profundamente interrelacionadas.

Nuestra vida se compone principalmente de estas ocho áreas:
salud, dinero, amor, familia, profesión, desarrollo personal, ocio y amigos.
Considéralas las ocho materias de la escuela de la vida.

Seguramente ya sabes en cuáles materias “te va mejor” y cuáles te hacen sufrir.
Esa autoconsciencia ya es el primer paso.
No somos buenos en todo… al menos, no en todo al mismo tiempo.

Tal vez hoy sientes que en algunas áreas vas “atrasado(a)”.
Tal vez te comparas y piensas que a tu edad ya deberías tener esto resuelto.
Tal vez eres muy duro(a) contigo por no hacerlo perfecto.

Por eso hoy quiero invitarte a algo sencillo pero profundo: mírate con compasión.

Reconoce las áreas donde sí has avanzado. Aunque no sean perfectas. Aunque nadie te las haya aplaudido. Eso también cuenta. Y acepta que hay otras áreas que hoy te están pidiendo atención, cuidado y decisiones distintas.

Las áreas que se te dan bien solo necesitan acciones de mantenimiento.
Mientras que hay otras que te están pidiendo, a gritos, una transformación o una reinvención.

Sé diligente en ponerte a hacer la tarea.
Busca apoyo.

Así como en el colegio, a veces necesitamos tutores o clases particulares para aprender nuevas habilidades o fortalecer partes de nosotros que están débiles. Deja el orgullo y permite que otros te acompañen.

Creo que una gran ventaja es que no todos estamos cojeando de la misma pata —o dicho más bonito— todos tenemos debilidades diferentes, y por eso podemos ayudarnos unos a otros.

Yo, por ejemplo, en el colegio ayudaba a mis amigos con las tareas de psicología y haciendo resúmenes… y mírame ahora, haciendo lo mismo, pero de forma más profesional.
Eso sí, necesité mucha ayuda con matemáticas.

Evalúa tu rueda de la vida.
Revisa qué áreas necesitan atención y no te tardes en pedir ayuda para que este 2026 consigas resultados significativos en tu vida de forma integral.

Y no tengas miedo ni pena.
Todos estamos haciendo la tarea en el salón.
No la misma tarea, pero sí alguna.

Al final de cuentas, nadie llegó a la vida con la tarea hecha.

Te deseo lo mejor,


Liliana Henríquez