Yo no estoy a medias

Estar presente también es amar

6/25/20262 min read

three women walking on brown wooden dock near high rise building during daytime
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En una etapa de mi vida fui maestra de preescolar, tanto en Venezuela como en Colombia, y tengo muy buenos recuerdos de esos años. Una habilidad que desarrollé cuando tenía un grupo de niños a cargo fue la de estar presentes en todos lados al mismo tiempo. Recuerdo que tenía que estar pendiente de que los niños no se golpearan, hicieran la tarea, mantener alejados a los dos tremendos de la clase, consolar al que lloraba mientras le daba la merienda a los otros… todo al mismo tiempo.

Estoy segura de que muchas madres también han desarrollado esa habilidad para mantener a sus hijos vivos y sanos. Y sí, es una buena habilidad para cuidar niños, pero no necesariamente para cultivar vínculos.

Cuando de relaciones interpersonales se trata, no podemos vivir de “liana en liana” como Tarzán. Necesitamos ser intencionales y poner atención a la gente que queremos.

Creo que llega un momento en la vida en el que ya no importa tanto la cantidad de amigos o relaciones, sino la calidad de ellas.

¿Cómo están tus relaciones hoy en día? Hazte una autoevaluación rápida, pero honesta, y pregúntate:

  • ¿Mis seres queridos (familia, pareja, amigos) están pasando por algo importante en sus vidas actualmente?

  • ¿Hay algún éxito que celebrar o alguna tristeza que acompañar?

  • ¿Sé realmente cómo están?

No caigas en la trampa moderna de estar en todos lados y no estar en lo más importante.

Recuerda que donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra vida.

Y elegir dónde estar también implica elegir dónde no estar. Por tiempo y energía, es imposible construir intimidad con todo el mundo. Necesitamos decidir qué vínculos cultivar.

Para eso, siempre es útil usar el filtro de los valores y la compatibilidad de propósitos. Revisa quiénes se alinean contigo, quiénes te ayudan a crecer, y luego decídete a construir relaciones con presencia plena y no a medias.

Porque estar a medias es estar “medio conectados”. Es aparentar que escuchas cuando en realidad estás esperando tu turno para hablar. Es no priorizar los encuentros. Es desconocer los temas importantes en la vida del otro. Es estar físicamente presente, pero emocionalmente ausente.

Mi propuesta para ti hoy es que tomes consciencia de la importancia de brindarle a tus seres queridos el mayor regalo que puedes darles: tu atención y presencia plena.

Porque cuando eliges estar verdaderamente presente, le dices al otro con tus acciones:

“En esta relación, yo no estoy a medias.”

Liliana Henríquez

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info@lilianahenriquez.com

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Servicios: Atención psicológica virtual