79 - Hacer cosas cambia las cosas
La mejor forma de salir del estancamiento
8/13/20262 min read


Durante el primer semestre de este año estuve viendo la serie Dr. House. Sí, vi las 8 temporadas de 22 capítulos cada una y las disfruté muchísimo. Podríamos decir que es una serie de mi época de adolescencia, y quise verla completa y con otros ojos.
Ahora que formo parte del sector de la salud, me llamó mucho la atención la manera en que el Dr. House resolvía los casos más difíciles que llegaban a sus manos. Y no hay que negar que su personalidad narcisista también era llamativa, más desde el punto de vista profesional que romántico. Pero, en fin, una de las frases que dijo y que resonó conmigo fue esta:
"Hacer cosas cambia las cosas."
Contrario a lo que muchas personas creen, no hace falta sentirnos motivados para hacer lo correcto o para dar los pasos que sabemos que necesitamos dar. En realidad, ocurre todo lo contrario. Si queremos cambiar nuestra realidad física o emocional, tenemos que comenzar a actuar de manera diferente.
Yo sé que se siente contraintuitivo. Pero así es como funcionan las cosas.
Cada acción nueva reescribe la historia que te cuentas y le da evidencias a tu cerebro de que existe otra realidad posible. Por el contrario, si decides no moverte y seguir obedeciendo a tus miedos, es como si le dieras razones a tu cerebro para creer que realmente hay una amenaza fuera de tu mundo actual. Y por eso, la misma historia se sigue repitiendo una y otra vez.
Me atrevo a asumir que, si hoy te sientes estancado, también anhelas sentirte diferente y dar un salto hacia una realidad mejor. Si es así, quiero animarte a dar un paso de fe y atreverte a hacer cosas nuevas.
Si quieres emociones nuevas, vas a tener que hacer cosas nuevas.
Es decir, si quieres sentir seguridad, confianza u optimismo, tendrás que empezar a dar pasos en esa dirección. Porque si permaneces en la posición del miedo, la inseguridad y la negatividad, difícilmente llegarás al lugar donde quieres estar.
Muchas personas creen que esas emociones agradables que tanto anhelan surgen de la nada, espontáneamente. Pero no. Muchas de ellas son consecuencia directa de nuestras acciones.
Por ejemplo:
Llamar a una amiga genera conexión.
Ordenar el escritorio genera alivio.
Salir a tomar el sol genera energía.
Terminar una tarea genera satisfacción.
Pedir ayuda genera esperanza.
No todas las emociones nacen de pensar. Muchas nacen de actuar.
Revisa en qué área de tu vida te sientes estancado e identifica las acciones que sabes que pueden ayudarte a romper ese ciclo. Luego da el primer paso. Haz esa primera llamada. Toma la iniciativa de cambiar.
Y recuerda lo que dijo el Dr. House:
Hacer cosas cambia las cosas.
¿Qué cosas nuevas vas a hacer hoy por ti?
Liliana Henríquez
